Contratar SEO sin que te timen se reduce a tres comprobaciones: que el precio cuadre con lo que te van a hacer cada mes, que nadie te prometa posiciones, y que el contrato deje tuyas la web y las cuentas de Google. Esta guía sirve igual si vas a contratar a un freelance, a una agencia o una plataforma, porque las preguntas incómodas son las mismas y quien vende humo falla siempre en los mismos sitios.
Cuánto cuesta el SEO en España en 2026
Antes de comparar propuestas necesitas una cifra de referencia. Las guías de precios del sector sitúan el posicionamiento SEO de una pyme entre 250 y 1.500 € al mes. Dentro de ese rango, lo que cambia es cuántas horas de trabajo hay detrás:
En la parte baja suele haber SEO local, arreglos técnicos de la web y algo de contenido. En la parte media entran varios artículos al mes, campañas de enlaces hechas a mano e informes con conversiones. Por encima hay equipo dedicado, tiendas online grandes, varios idiomas o sectores muy competidos, donde cada posición se pelea con mucho presupuesto.
La regla que sirve en cualquier tramo: el alcance tiene que estar por escrito y tiene que caber en el precio. Una cuota baja con un trabajo acotado es honesta. Una cuota baja con la promesa de salir primero para «abogado penalista Madrid» en tres semanas no lo es, porque ese trabajo no cabe en ese dinero.
Freelance, agencia, equipo propio o plataforma
Antes de comparar proveedores, decide qué tipo de proveedor quieres. Cada opción se paga distinto y falla distinto:
| Opción | Lo bueno | El riesgo | Qué preguntar |
|---|---|---|---|
| Freelance | Trato directo y suele ser lo más barato por hora. | Si se satura, enferma o se va de vacaciones, tu proyecto se para. | Con cuántas cuentas trabaja a la vez y quién le cubre. |
| Agencia | Un equipo con varios perfiles: técnico, contenidos y enlaces. | Que quien vende no sea quien ejecuta y la cuenta rote de mano en mano. | Quién toca tu web en concreto y con quién hablas cada mes. |
| Equipo propio | Alguien que solo piensa en tu negocio. | Un sueldo más las herramientas de pago. Solo compensa con trabajo para una jornada completa. | Si de verdad tienes trabajo de SEO para cuarenta horas a la semana. |
| Plataforma de cuota fija | Precio bajo y cerrado, sin permanencia, y el trabajo repetible hecho cada semana. | No hace lo que no está en su lista, como una estrategia a medida. | Qué incluye exactamente la cuota y qué queda fuera. |
Para un negocio local con presupuesto ajustado, lo razonable suele ser un freelance de confianza o una plataforma. Una tienda online grande o un proyecto con varios frentes a la vez necesita más manos. Y un equipo propio solo tiene sentido cuando el volumen de trabajo es constante durante meses. Si quieres ver esos caminos con números, la comparativa entre hacerlo tú, contratar una agencia o usar Karma los pone uno al lado del otro, servicio por servicio.
Qué cambia según tu tipo de negocio
Quien hace bien el SEO de una clínica puede no saber qué hacer con una tienda de ocho mil productos. Antes de contratar, comprueba que la propuesta habla de lo que tu negocio necesita:
Negocio local
Una clínica, un taller, un restaurante o un despacho viven del mapa: la ficha de Google, las reseñas, el nombre, la dirección y el teléfono iguales en todas partes, y búsquedas del tipo «fisioterapeuta en Ceuta». Si la propuesta no menciona ni la ficha ni las reseñas, quien la ha escrito no ha entendido de dónde salen las llamadas de un negocio de barrio.
Tienda online
Aquí manda la parte técnica: miles de direcciones, filtros que generan páginas duplicadas, productos agotados y fichas de categoría que tienen que posicionar mejor que el blog. Desconfía de una propuesta que solo hable de escribir artículos y nunca de la estructura de categorías.
Empresa que vende a otras empresas
Las ventas son largas y la web tiene que explicar antes de vender. Lo que importa son las demostraciones pedidas y los contactos cualificados, no las visitas: mil curiosos valen menos que diez que piden precio. Un informe lleno de gráficas de tráfico sin una palabra sobre cuántos piden presupuesto no sirve para decidir nada.
Señales de alarma en una propuesta
Google lo deja claro en su guía para contratar a un especialista en SEO: nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados, y recomienda desconfiar de quien garantice posiciones o diga tener una «relación especial» con Google (Google Search Central). A partir de ahí, estas son las señales que deberían frenarte la firma:
- Posición garantizada, o «primera página en treinta días», sin haber mirado tu web.
- Packs cerrados de enlaces: cien, quinientos o mil enlaces por un precio fijo. Google define la compra de enlaces para manipular el posicionamiento como spam y avisa de que las webs que lo hacen pueden caer en los resultados o desaparecer de ellos (políticas de spam de Google).
- La caja negra: informes automáticos que nadie explica y ninguna lista de lo que se ha tocado en tu web.
- Las cuentas a su nombre: tu Analytics, tu Search Console o tu ficha de Google creadas en la cuenta del proveedor en lugar de en la tuya.
- Venta por miedo: correos que no has pedido avisando de que tu web tiene «errores graves». Google también recomienda desconfiar de ellos.
- Permanencia larga antes de demostrar nada: doce meses atado desde el primer día.
Las preguntas que tienes que hacer antes de contratar
Cualquiera que vaya en serio mira tu web antes de darte precio. Pedir un presupuesto de SEO sin que nadie haya visto la web es como pedir el de una reforma sin que nadie entre en el piso: te dan una plantilla. Siéntate con quien vaya a llevar tu cuenta y pregunta esto:
- ¿Qué vais a hacer cada mes, en tareas concretas? Cuántos artículos, qué páginas se arreglan, qué se hace en la ficha de Google.
- ¿Las cuentas de Google serán mías? La respuesta correcta es que sí y que el proveedor entra como usuario.
- ¿Me vais a decir todo lo que cambiáis en mi web? Es una de las preguntas que recomienda la propia Google.
- ¿Qué resultados esperáis y en cuánto tiempo? Si la respuesta es un número de visitas cerrado, desconfía; si es un plazo razonable y un método, bien.
- ¿Cómo conseguís enlaces? «Medios y blogs del sector, uno a uno» es una buena respuesta. «Una red de blogs propia» o «te damos de alta en cincuenta directorios» no lo es.
- ¿Habéis trabajado en mi sector y en mi zona?
- ¿Hay permanencia y cómo se sale?
- ¿Puedo ver casos reales y hablar con algún cliente?
Y unas cuantas comprobaciones que puedes hacer tú, sin el proveedor delante: busca su nombre en Google y mira si su propia web aparece por algo; lee sus reseñas fuera de su web; y contrasta que el precio cuadra con el alcance. Y si quieres llegar a la reunión sabiendo qué falla en tu web, repasa antes los errores SEO más típicos de las pymes.
Cómo verificar un caso de éxito
Una captura con una curva de tráfico subiendo se retoca en dos minutos. Antes de dar un caso por bueno:
- Pide la dirección de la web. Un caso sin dominio no es un caso: «un cliente del sector legal triplicó su tráfico» no se puede comprobar.
- Pide verlo en directo. Con permiso de ese cliente, el proveedor puede enseñarte su Search Console por pantalla compartida y filtrar fechas delante de ti. Si la curva es real, enseñarla no cuesta nada.
- Contrástalo por fuera. Las versiones gratuitas de las herramientas de SEO dan una estimación del tráfico de cualquier dominio, y el archivo de Internet (Wayback Machine) enseña cómo era la web antes.
- Habla con el cliente. Cinco minutos de teléfono confirman más que cualquier presentación.
Señales de una captura retocada: gráficas sin fechas ni ejes, una «posición media» sin decir de qué búsqueda, recortes justo donde iría el dominio y saltos demasiado redondos sin ningún mes flojo. El tráfico real sube y baja.
Las métricas que importan y cómo leer el informe
El engaño más difícil de ver es aparecer por búsquedas que nadie hace con intención de comprar. Un informe con un millón de impresiones por «qué es el SEO» da mucha visibilidad y ninguna venta. Un buen informe incluye:
- Las posiciones de las búsquedas que traen clientes, como «dentista de urgencias en Ceuta».
- El tráfico desde Google por página, comparado con el mismo mes del año anterior para descontar la temporada.
- Las conversiones que vienen de Google: formularios, llamadas desde la ficha, ventas.
- Las tareas hechas ese mes, con fecha.
- Lo que se va a hacer el mes siguiente.
Léelo empezando por el final: si no aparece ni una cifra de negocio y todo son impresiones, ya tienes la respuesta. Desconfía también del mismo documento cada mes con la fecha cambiada y de las gráficas de una herramienta propia que no puedes contrastar en tu Search Console.
Y sé realista con los plazos. Los arreglos técnicos y los de la ficha de Google se notan pronto, pero el posicionamiento se construye en meses, no en semanas: Google tiene que rastrear, indexar y comparar tus páginas con las de los demás. Quien te promete clientes nuevos en quince días está describiendo otra cosa, normalmente publicidad.
El contrato: permanencia, propiedad y salida
Es el papel que menos se lee y el que más cuesta. Mira tres cosas antes de firmar.
La permanencia. Unos meses de compromiso pueden tener sentido para cubrir el trabajo del principio, que es el más intenso. Doce meses sin forma de salir antes, no. Y ojo: la ley que protege a los consumidores frente a cláusulas abusivas no protege igual a una empresa ni a un autónomo que contrata para su negocio. Lo que no esté en el contrato, no existe.
La propiedad. El dominio, la web, los textos que has pagado y las cuentas de Google tienen que estar a tu nombre, con el proveedor como usuario invitado. Si están a nombre del proveedor, el día que te vayas te quedas sin web o sin histórico.
La salida. El contrato tiene que obligar a devolverte accesos y contraseñas cuando termines, sin coste y en un plazo concreto.
Cuidado también con el «pago a éxito». Quien cobra solo si sube tu posición tiende a forzar subidas rápidas con los atajos que Google castiga, y el riesgo lo acabas corriendo tú.
Dónde encaja Karma
Karma Studio no es una agencia: es una plataforma que hace el SEO de las pymes con una cuota fija, sin permanencia y con un panel donde ves lo que se hace. El servicio de SEO cuesta 30 € al mes mes a mes o 24 € al mes en pago anual, con el impuesto aparte. Incluye un artículo cada semana en tu web, la ficha de Google al día y las reseñas contestadas, la revisión de la web con sus arreglos y el seguimiento de las posiciones de tus palabras clave.
Lo que no está en esa lista no entra en la cuota: ni campañas de enlaces en medios ni consultoría a medida. Tus cuentas de Google siguen siendo tuyas, Karma entra con permiso de gestión que puedes quitar cuando quieras, y si te vas, los artículos y las posiciones se quedan en tu web. Y aquí tampoco te vamos a prometer el primer puesto: por lo mismo que dice Google, nadie puede.
Con esta guía puedes comparar cualquier propuesta, la nuestra incluida, con las mismas preguntas. Y si quieres ponernos a prueba, en la tabla de precios tienes lo que cuesta cada servicio de Karma y cada forma de pago.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta contratar SEO en España en 2026?
Las guías del sector sitúan el SEO de una pyme entre 250 y 1.500 € al mes (Destaka Marketing, marzo de 2026), según cuánto trabajo haya detrás. En una plataforma de cuota fija como Karma Studio, el servicio de SEO cuesta 30 € al mes mes a mes o 24 € al mes en pago anual, impuesto aparte, con un alcance cerrado y por escrito.
¿Me pueden garantizar el primer puesto en Google?
No. La propia guía de Google para contratar un especialista en SEO dice que nadie puede asegurarte el primer puesto en los resultados, y recomienda desconfiar de quien garantice posiciones o presuma de una relación especial con Google.
¿Es normal que me pidan doce meses de permanencia?
Unos meses de compromiso pueden tener sentido para cubrir el trabajo inicial, pero doce meses sin forma de salir antes es una mala señal. Y si contratas como empresa o como autónomo, la ley de consumidores no te protege igual que a un particular: lo que no esté en el contrato, no existe.
¿Qué métricas debo exigir en el informe de SEO?
Las posiciones de las búsquedas que traen clientes, el tráfico desde Google por página comparado con el mismo mes del año anterior, las conversiones (formularios, llamadas, ventas), las tareas hechas con fecha y el plan del mes siguiente. Un informe solo con impresiones no dice nada de tu negocio.
¿De quién son mi web y mis cuentas de Google si contrato SEO?
Tuyas. El dominio, la web, los textos pagados y las cuentas de Analytics, Search Console y la ficha de Google tienen que estar a tu nombre, con el proveedor como usuario invitado. Compruébalo por escrito antes de firmar y exige que el contrato obligue a devolverte los accesos al terminar.
