Pon que un taller de reformas invierte 300€ al mes en Google Ads. Cuando por fin abre el informe de términos de búsqueda (esa pestaña que casi nadie mira), se encuentra con que ha pagado clics por «sueldo oficial de primera», «curso de reformas gratis» y «muebles de baño segunda mano». Ninguna de esas personas iba a contratar una obra. El dinero se fue igual. La mayoría de los errores comunes en campañas de Google Ads vienen de ahí: de ajustes que la propia plataforma deja activados de serie, porque a Google le conviene que gastes.
Aquí va la parte incómoda que casi ninguna agencia cuenta: muchas cobran un porcentaje de lo que inviertes. Cuanto más gastas, más facturan, aunque ese gasto no traiga ni una llamada. En Karma trabajamos con cuota fija y baja, y el objetivo es que cada euro de tu presupuesto haga algo. Estos son los siete errores que más dinero queman en una pyme española y cómo se corrigen sin ser especialista.
Los 7 errores comunes en campañas de Google Ads, en orden de daño
Antes del detalle, la lista rápida para que la tengas a mano cuando entres en tu cuenta:
- Dejar la concordancia amplia puesta por defecto.
- No tener una lista de palabras clave negativas.
- Anunciarte en la Red de Display y en socios de búsqueda sin saberlo.
- Pagar clics de gente que ni siquiera está en tu zona.
- Pujar por clics cuando lo que quieres son clientes.
- Mandar todos los anuncios a la página de inicio.
- Encender la campaña y no volver a mirarla.
Los tres primeros salen de fábrica activados. Los cuatro siguientes son decisiones que se toman por prisa o por copiar lo que «hace todo el mundo». Vamos uno a uno.
Los ajustes de fábrica que Google deja encendidos
1. La concordancia amplia, el grifo abierto
Al crear un grupo de anuncios, Google empuja hacia la concordancia amplia. Suena bien: más alcance. En la práctica, si pones «fontanero en Ceuta» en amplia, tu anuncio aparece para «cómo arreglar un grifo yo mismo» o «sueldo de un fontanero». Gente que busca hacerlo sola o mirar nóminas, no contratar. Empieza con concordancia de frase («fontanero urgente») o exacta ([fontanero ceuta]) y abre la mano solo cuando tengas datos. Vas a pagar por menos clics, y casi todos servirán.
2. La lista de palabras negativas que casi nadie configura
Las palabras negativas le dicen a Google cuándo NO enseñar tu anuncio. Sin ellas, pagas por curiosos y estudiantes. Una lista mínima para casi cualquier negocio local incluye:
- gratis, barato, low cost (buscan que no cuesta dinero).
- empleo, trabajo, sueldo, salario (buscan trabajar, no contratarte).
- curso, tutorial, cómo hacer, diy (quieren aprender a hacerlo solos).
- segunda mano, de segunda, wallapop (buscan usado).
- opiniones, foro, pdf, plantilla (están investigando, no comprando).
Esta lista se revisa cada semana con los términos reales por los que has aparecido. Es media hora al mes que ahorra una barbaridad. Lo contamos con ejemplos por sector en nuestra guía de palabras clave negativas.
3. Display y socios de búsqueda, encendidos sin que lo sepas
Cuando montas una campaña de búsqueda, Google marca por defecto dos casillas: «Red de Display» y «incluir socios de búsqueda». La Red de Display mete tus anuncios en apps y juegos, donde la mitad de los clics son dedos que tocan sin querer. Los socios de búsqueda son otros buscadores de calidad desigual. Para empezar, desmarca las dos y quédate solo con la búsqueda de Google. Si más adelante quieres Display de verdad, se monta aparte y con criterio, no de propina.
¿Estás pagando por clics que jamás iban a comprar?
4. Segmentación geográfica: «presencia» frente a «presencia o interés»
Este ajuste es de los más caros y de los menos conocidos. En la configuración de ubicación, Google elige por defecto «presencia o interés»: tu anuncio se muestra a quien está en tu zona y también a quien, estando en otro sitio, muestra interés por ella. Traducido: una cerrajería de Ceuta acaba pagando el clic de alguien que lee sobre Ceuta desde Madrid a las tres de la mañana. Cambia la opción a «presencia (personas que se encuentran en tus zonas)». Si trabajas Ceuta y el entorno de Andalucía, defínelo por localidad o por radio en kilómetros, no por comunidad entera.
5. Pujar por clics cuando lo que quieres son clientes
La estrategia de puja que viene puesta suele ser «maximizar clics». Google cumple: te trae clics. El problema es que un clic no paga facturas. Sin medir conversiones (un formulario enviado, una llamada, una reserva), estás optimizando hacia la métrica equivocada. El orden correcto es este: primero configuras el seguimiento de conversiones, dejas correr un par de semanas, y solo entonces pasas a «maximizar conversiones». Un aviso honesto: las pujas inteligentes necesitan volumen, del orden de 15 a 30 conversiones al mes, para aprender. Si tu presupuesto es pequeño, quédate en concordancia de frase con puja de CPC manual hasta tener datos. Prometer lo contrario es lo que hacen las agencias que luego desaparecen.
Después del clic también se pierde dinero
6. Mandar todos los anuncios a la página de inicio
Alguien busca «cambio de bañera por plato de ducha en un día», hace clic, y aterriza en una home genérica que habla de la empresa, sus valores y su historia desde 1998. Ese usuario se va en tres segundos, y el clic ya está pagado. Cada anuncio debe llevar a una página que responda exactamente a lo que la persona buscaba, con el precio o el rango, una foto real y un botón para pedir presupuesto arriba del todo. Si tu web no tiene esas páginas de aterrizaje, se crean. Es la mitad del rendimiento de una campaña y trabajamos justo eso en el Pack Web.
7. Encender la campaña y no volver a mirarla
El último error es el más común: montar la campaña y no volver a entrar. Las campañas que rinden se revisan cada semana. Diez minutos bastan para mirar el informe de términos de búsqueda, añadir cuatro o cinco negativas nuevas, pausar los anuncios que no convierten y subir un poco lo que sí funciona. La cuenta que se deja sola dos meses es la que un día llama diciendo que «Google Ads no funciona». Funciona; lo que no funciona es dejarlo a su aire.
Cómo evitar los errores comunes en campañas de Google Ads sin ser experto
Si tienes la cuenta abierta ahora mismo, esta es la lista de comprobación por la que empezar hoy:
- Cambia la concordancia amplia por frase o exacta.
- Carga una primera lista de palabras negativas.
- Desmarca Red de Display y socios de búsqueda.
- Pon la ubicación en «presencia», no en «presencia o interés».
- Activa el seguimiento de conversiones antes de tocar la puja.
- Crea una página de aterrizaje por servicio.
- Bloquea diez minutos cada lunes para revisar términos de búsqueda.
Con estos siete puntos, una pyme deja de tirar entre un tercio y la mitad de su presupuesto en clics que no valían nada. Y ese es solo el suelo. Los errores comunes en campañas de Google Ads se corrigen una vez y se vigilan siempre, que es exactamente lo que automatiza nuestra plataforma: el Pack de Ads desde 24€/mes monta Google Ads y Meta Ads con estos ajustes de serie, con panel propio, informes automáticos y algo que ninguna agencia te da, tú eres el dueño de la cuenta. Si además llevas redes sociales, las campañas de pago y el contenido se refuerzan.
Un último apunte de estrategia: los anuncios traen visitas mientras pagas; el día que paras, se acaban. Por eso lo suyo es apoyar el pago con posicionamiento orgánico, para no depender solo del grifo abierto. Si quieres que revisemos tu situación sin compromiso, echa un vistazo a nuestro servicio de SEO o pásate por otros artículos del blog para seguir afinando la cuenta por tu cuenta. Google Ads sale caro solo cuando lo dejas como viene de fábrica.
